Estos cálculos incluyen las emisiones de carbono producidas al jugar a la consola, así como la fabricación de las consolas y los discos, el transporte a los establecimientos minoristas, la entrega o recogida desde el establecimiento y el tratamiento de los productos al final de su vida útil (por ejemplo, reciclaje o desecho).
También incluyen las emisiones de carbono producidas por las actividades digitales y de red, desde el desarrollo de juegos y la producción de software hasta la transmisión de datos por Internet y la energía consumida por los servidores utilizados para ejecutar PlayStation y PS Now.
Estos cálculos se basan en un estudio con datos promedio de Europa, pero son representativos del streaming en la nube en otras regiones en las que PS Now está disponible actualmente.
Estas estimaciones se han actualizado recientemente con los últimos datos de 2021, pero es probable que cambien en el futuro a medida que el rendimiento y la eficiencia de la informática e Internet mejoren con el tiempo. Por ejemplo, se calcula que la energía utilizada para transmitir datos a través de Internet se ha reducido a la mitad cada dos años desde 2000 (Aslan, et al. 2018). Además, PlayStation Now sigue siendo un servicio relativamente nuevo y seguiremos revisando las emisiones de carbono y la eficiencia de los juegos.
*El alcance del estudio de Druckman et al. (2012) incluye la intensidad de las emisiones de carbono del transporte y las emisiones incorporadas de las actividades culturales y de entretenimiento (como ir al cine o al teatro) y los deportes al aire libre.