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Civilization® Revolution™

  • PS3

Levanta un imperio y conquista el mundo con Civilization, la serie de Sid Meier hace su debut en PlayStation®3.

  • Lanzamiento: Ya a la venta
  • Género: Estrategia
  • Editor: 2K Games
  • Desarrollador: Firaxis
    Nuevas pantallas de Sid Meier’s Civilization Revolution Screenshot 2

    Existen pocos conceptos más grandes para un juego que la historia del mundo y exactamente esa es la premisa básica de la popular serie Civilization.

    Los jugadores deberán elegir una de las 16 civilizaciones y guiarlas desde la aparición del hombre y el descubrimiento del fuego, hasta la industrialización y la carrera espacial.

    La estrategia es la clave de la dominación mundial, tanto si decides ser belicista, diplomático o académico, y las partidas multijugador serán el lugar donde cualquier aspirante a líder se pondrá a prueba.

    • Dieciséis civilizaciones únicas que gobernar, cada una con sus personajes históricos.
    • Escala temporal diseñada para ofrecer un juego más rápido y accesible.
    • Podrás descargarte los mapas semanales diseñados por el desarrollador con los que los jugadores podrán competir por la puntuación más alta en el modo para un jugador.
    Sid Meier's Civilization® Revolution Feature

    '¿Qué sentido tiene la guerra?'

    Tu objetivo en Civilization Revolution es la dominación mundial, pero el método para alcanzarla depende totalmente de ti.

    El tiempo vuela cuando echas una partida a Civilization Revolution, en dos sentidos. Estamos en el año 4000 antes de Cristo en el juego y son las 7 de la tarde en el mundo real: tus guerreros ataviados con sencillas togas están machacando a una tribu de bárbaros por sabotear la construcción de la primera carretera del mundo. Casi sin que te des cuenta, de pronto estás en el año 2000 después de Cristo y estás disputando una carrera nuclear contra los egipcios, construyendo la Universidad de Oxford en Delhi, y te queda menos de una hora para ir al curro.

    Los árboles más gigantescos surgen de diminutas semillas, y la serie Civilization de Sid Meier (cuyo estreno en PlayStation 3 es precisamente Revolution) se desarrolla en torno al concepto de dirigir a un grupito de colonos hasta convertirlo en una superpotencia mundial, con toda la historia de la Humanidad y sus avances tecnológicos, militares y políticos a tu disposición.

    La primera decisión que debes tomar es elegir una de las 16 naciones disponibles, con sus propios personajes históricos a modo de líderes, como Gandhi o Napoleón. Cada nación tiene sus ventajas (por ejemplo, los aztecas empiezan con más oro que nadie) y su ubicación en el mapa.

    Al principio de la partida dispones de un grupo de colonos, una hueste de guerreros y una pequeña porción de tierra dentro de un mundo cubierto casi por completo de niebla. Los recuadros de territorio que circundan a tu naciente metrópolis contienen recursos, como materiales de construcción o comida, representados por símbolos en la pantalla de Ciudad, a la que puedes acceder con el botón R1. La comida incrementa la población, lo que te proporcionará más trabajadores para recoger recursos, y los materiales te permitirán construir unidades (como guerreros y barcos) con las que explorar el planeta e ir disipando la niebla.

    En lo que respecta a los gráficos, el juego alcanza un equilibrio perfecto entre lo bello y lo práctico. El mundo es nítido y colorido, y las sencillas animaciones de los personajes incluyen detallitos muy inteligentes que les añaden personalidad, como la forma que tienen los trabajadores de cortar la leña o los recolectores de arrastrar los sacos de grano a la ciudad. Firaxis Games ha realizado un gran trabajo a la hora de diseñar el estilo visual y los controles para facilitar el manejo de las numerosas opciones y funciones del juego, al tiempo que toda la información vital se muestre en pantalla sin suponer obstáculo alguno.

    Tu población crecerá rápidamente y, aunque Civilization Revolution es un juego de estrategia por turnos que se desarrolla al ritmo marcado por el jugador, es mucho más rápido que sus predecesores por la celeridad con la que se expanden las colonias. A medida que aumenta la población, también aumenta la variedad y la sofisticación de las unidades y los edificios que puedes construir. La tecnología es fundamental en este proceso: tu civilización podrá investigar diferentes tecnologías de una en una, para lo cual tardará un cierto número de turnos. Por ejemplo, el estudio del alfabeto te llevará a descubrir la alfabetización, con lo que tu pueblo será más culto y podrás construir bibliotecas y, a la larga, maravillas como el Teatro de Shakespeare. Con el paso del tiempo, las tecnologías se irán volviendo más avanzadas hasta que desbloquees el motor de combustión, los medios de comunicación o incluso la fusión nuclear. Tus elecciones en el avance tecnológico determinarán en gran medida si tu nación es famosa por su cultura, su riqueza o su poder militar.

    La victoria se alcanza de varias formas: la victoria cultural se obtiene construyendo teatros, universidades y maravillas del mundo, lo que atraerá a genios como Leonardo da Vinci o te permitirá fundar las Naciones Unidas; la victoria financiera consiste en amasar una parte mayoritaria del oro de todo el mundo y fundar el primer Banco Mundial; por último, la victoria por dominación se alcanza conquistando al resto de las civilizaciones por medio de la fuerza militar.

    Concentrarse en una sola tarea puede ser útil pero, aunque tu intención sea crear una raza maestra de filósofos y pensadores para gobernar un mundo en paz, nunca dejes de lado las defensas si no quieres que tus esfuerzos se queden en agua de borrajas, porque las naciones rivales probablemente sean más crueles y no se lo piensen dos veces antes de arrasar tus ciudades a la más mínima oportunidad. A medida que el juego avanza, las declaraciones de guerra serán cada vez más comunes, así como el número de ciudades y de avances tecnológicos. Claro está, siempre puedes decidirte a invadir a uno de tus rivales, ya que las recompensas son sustanciosas: la ciudad rival pasará a formar parte de tu civilización, además de todos sus recursos, edificios y habitantes. Eso sí, si tus tropas se llevan la del pulpo, puede que sea tu propio territorio el que se quede desprotegido ante los ataques del enemigo.

    Aunque hemos de detenernos aquí, aún queda muchísimo por contar sobre Civilization Revolution, dada su tremenda escala y lo diferente que puede ser para cada jugador, según su enfoque y el modo en que se desarrolle su civilización. Cada partida es del todo única, y el hecho de que el humilde pueblecillo del que dispones al principio alcance grandes cotas te hará sentir que el juego es realmente como tú quieres que sea. Y no solo eso: seguro que no podrás reprimir tu asombro cuando, por ejemplo, Julio César arrase tu territorio con su ejército de tanques porque no quisiste revelarle el avanzadísimo secreto del aluminio...

    • Jugadores

      1-4 Jugadores

    • Funciones online

      Funciones online

    • 720p

      720p

    • Juego online

      Juego online

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